22 octubre 2010

Reflexión acerca del público en la Impro, esos convidados

Más allá del nivel de calidad en el dominio de la técnica, una condición fundamental  impone la IMPRO clásica para ser compartida a público: la legitimación de que el hecho escénico es improvisado.
La audiencia debe saber que los actores están creando en el momento mismo de la interpretación. Los improvisadores no representamos, presentamos, enfatizamos el presente, lo efímero. Ignorar esta característica esencial, imposibilita toda comunicación entre improvisador y público. La exclusión del disfrute mutuo lleva a un estupor tal, que el auditorio sólo se explica suponiendo que está ante una performance torpe, mal ensayada, poco profesional. Para quien ve teatro de improvisación desconociendo que se trata, justamente, de improvisación, los actores no son improvisadores, son improvisados.
El público de improvisación es testigo y parte, su rol trasciende el del típico espectador (expectante), convirtiéndose en interlocutor necesario. Es invitado a una fiesta de la que participa activo, justificándola.
El glosario teatral aún carece de un término para nuestros convivados; público, audiencia, espectador, asistente, platea, no define con exactitud el vital rol de quienes juegan del otro lado de las luces, los otros participantes.
omar argentino galván
madrid octubre 2010
www.laimpro.blogspot.com

2 comentarios:

Lobocordeiro dijo...

Concordo plenamente. Essa conivência com o público é fundamental para o jogo que propomos à platéia. Quando ela sabe do que se trata, ela joga junto, mentalmente. Do palco, sentimos até as respirações e suspiros nas cenas de maior tensão.

"Los otros participantes" é um ótimo termo.

Abraços

0 margen dijo...

abraços ammigo