Así empieza mi Solo de Impro, un ejercicio propio, un relato abierto, una contrahistoria de historias, causas y efectos improvisados.
Éste vídeo es el inicio de una función que recuerdo con particular afecto, en Lima, dentro del Mundial de Impro que Pataclaun y Ketó -ambas compañías peruanas- organizaron en julio '09.
EFECTO MARIPOSA
NUEVA WEB IMPROTOUR
23 diciembre 2009
mariposa peruana
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20 diciembre 2009
Nueva Web Express
Mientras en Madrid la nieve y el año van cayendo; unas urgencias laborales y la desaparición de Geocities.com (en donde tenía o tengo puesto mi dominio improtour.com) aceleraron mis limitadas capacidades de disegno on line: debí hacer/rehacer una web de mi trabajo en tiempo record.
Quí el link a la versión express de improtour.com.
Éste el LINK. Pasen y vean.
Abrazos.
Quí el link a la versión express de improtour.com.
Éste el LINK. Pasen y vean.
Abrazos.
14 diciembre 2009
Prólogo del Libro de Impro
IMPRO ARGENTINA se llama el libro, y va de los más de veinte años de historia de la Improvisación en mi país. El autor, Gustavo Caletti; quien me pidió que prologue su texto. Aquí mis palabras que hoy, 14 diciembre de 2009, se presentan en Buenos Aires en el lanzamiento oficial del libro.
Prólogo
La historia que cuenta este libro tiene un inicio preciso: en 1988, vuela hacia la Argentina un francés que algo sabe de improvisación teatral. Cae así la primera pieza de un enorme dominó que aún hoy repercute en el panorama escénico iberoamericano, y más allá también. El encabezado da fe de que no exagero; habitualmente comparto talleres de impro en Italia; en lo que va del año he trabajado en ocho países. En la prehistoria de mi labor, –y en la de tantos otros– aterriza Claude Bazin en Buenos Aires.
Los improvisadores somos una peculiar especie de animal escénico, que en cada juego creamos, hacemos y jugamos volátiles historias, que así como llegan, se van. Sólo la memoria conserva las más afortunadas.
Los espectadores sensibles suelen lamentar esta ausencia de registro; sugieren la utópica labor de un escriba, o video cámara, que salve del olvido tanta creación.Respondemos sistemáticamente que es una buena idea, pero sin nostalgia ni indiferencia, continuamos
dejándolas correr. Tal vez a esa particularidad se deba la llamativa falta de bibliografía de impro en español.
Afortunadamente, Gustavo Caletti interrumpe una inercia de décadas para narrar la historia de estos hacedores de historias. Se ha entregado al fatigoso trabajo de recabar testimonios de los principales artífices de un ciclotímico movimiento cultural; luego, ha seleccionado y ordenado con criterio múltiples fragmentos de un rompecabezas hasta ahora demasiado esparcido. Rompecabezas o dominó, efectos y causas.
Pienso en los posibles lectores. Los curiosos, profesionales o no, del panorama teatral independiente porteño durante las últimas dos décadas encontrarán aquí un inevitable material de consulta. Los improvisadores de América latina descubrirán en éstas, las hojas primeras de su árbol genealógico. A los protagonistas de esta aventura, sea del lado del escenario que sea, en cada capítulo nos acechará la sorpresa de un documento revelador, divertido y fascinante. Un espejo retrovisor con el que conducirnos mejor hacia un futuro que asoma vasto, fértil.
Para cualquiera de estos tres grupos, este escrito merece el mejor de los cumplidos que se le pueda dedicar a un texto: es un libro necesario.
Historia. Historias. Causas y efectos dominó. Un efecto dominó que, de tan múltiple, ha mutado en efecto mariposa. En tus manos, el relato de un efecto mariposa: justa simetría para una serie de acontecimientos que comenzaron con un vuelo.
Prólogo
Padova, Italia. Octubre de 2009.
La historia que cuenta este libro tiene un inicio preciso: en 1988, vuela hacia la Argentina un francés que algo sabe de improvisación teatral. Cae así la primera pieza de un enorme dominó que aún hoy repercute en el panorama escénico iberoamericano, y más allá también. El encabezado da fe de que no exagero; habitualmente comparto talleres de impro en Italia; en lo que va del año he trabajado en ocho países. En la prehistoria de mi labor, –y en la de tantos otros– aterriza Claude Bazin en Buenos Aires.
Los improvisadores somos una peculiar especie de animal escénico, que en cada juego creamos, hacemos y jugamos volátiles historias, que así como llegan, se van. Sólo la memoria conserva las más afortunadas.
Los espectadores sensibles suelen lamentar esta ausencia de registro; sugieren la utópica labor de un escriba, o video cámara, que salve del olvido tanta creación.Respondemos sistemáticamente que es una buena idea, pero sin nostalgia ni indiferencia, continuamos
dejándolas correr. Tal vez a esa particularidad se deba la llamativa falta de bibliografía de impro en español.
Afortunadamente, Gustavo Caletti interrumpe una inercia de décadas para narrar la historia de estos hacedores de historias. Se ha entregado al fatigoso trabajo de recabar testimonios de los principales artífices de un ciclotímico movimiento cultural; luego, ha seleccionado y ordenado con criterio múltiples fragmentos de un rompecabezas hasta ahora demasiado esparcido. Rompecabezas o dominó, efectos y causas.
Pienso en los posibles lectores. Los curiosos, profesionales o no, del panorama teatral independiente porteño durante las últimas dos décadas encontrarán aquí un inevitable material de consulta. Los improvisadores de América latina descubrirán en éstas, las hojas primeras de su árbol genealógico. A los protagonistas de esta aventura, sea del lado del escenario que sea, en cada capítulo nos acechará la sorpresa de un documento revelador, divertido y fascinante. Un espejo retrovisor con el que conducirnos mejor hacia un futuro que asoma vasto, fértil.
Para cualquiera de estos tres grupos, este escrito merece el mejor de los cumplidos que se le pueda dedicar a un texto: es un libro necesario.
Historia. Historias. Causas y efectos dominó. Un efecto dominó que, de tan múltiple, ha mutado en efecto mariposa. En tus manos, el relato de un efecto mariposa: justa simetría para una serie de acontecimientos que comenzaron con un vuelo.
Omar Argentino Galván
Improvisador nacido en Buenos Aires
Improvisador nacido en Buenos Aires
03 diciembre 2009
Pasado destacado de Beatle escala 1/1000000
Lavapiés. Madrid.
Me encuentro con mi amiga Silvina Sodano, ex compañera de Sucesos Argentinos.
Sucesos Argentinos, compañía de teatro de impro que creamos entre algunos promediando los noventa, y que -síntesis mediante- tuvo una influencia tal en la historia de esta técnica en el idioma español, que aún se habla del grupo. Los años le sumaron a Sucesos un halo mítico bastante merecido.
Silvina me cuenta una novedad argentina: Osqui Guzmán -cofundador- acaba de ser nombrado por la Legislatura porteña, como Personalidad Destacada en la Cultura.
Me alegro a la distancia.
Con Osqui es con los pocos que hoy en día los kilómetros no mienten: estamos muy alejados.
La distancia de las divisiones políticas que no fácilmente elijo con mi país, la distancia de amistad que él elige conmigo.
De Mosquito Sancineto aprendí los primeros pasos en la Impro; con Osqui seguí aprendiendo al compartir escenario, con admiración, fraternidad y amistad. Ésta última no la he perdido de todo; pero un puente no se construye de un sólo lado.
Con Marcelo Savignone y Romina Coccio se completaba el cuarteto.
Marcelo Fazio de productor y el aguante de Carlos la Casa, Gonzalo Rodolico,Vanesa Poullón, Lucho Cohen. Con Gustavo Sosa coguiando un tiempo. Bernardo Sabbioni y Víctor Malagrino como mucho más que presentador y músicos. Tiempos con Acobino, Graciana, Poli, Marina, SIS, Karina K, Ana Carolina, el UruGallo Negro, hasta los PI en sus momentos... Edoardo, Ed. que luego se hizo pluma y dibuja, Horacio, que luego se hizo cielo y no está.
Muchos, pero cuatro.
Muchos, pero cuatro.
El cuarteto guiaba, Mal o bien guiaba. Eran tiempos en los que -valga la crudeza de la subjetiva honestidad- decir Impro en Buenos Aires, para el ambiente escénico suponía espectáculos trasnochados, varietés aficionadas, juegos de ingenio poco más que adolescentes, resabios de una promesa escénica devenida en un karaoke teatral...
Así salimos por Europa y luego, colectiva e individualmente, por Latinoamérica.
No fuimos los primeros en nuestro suelo, pero fuimos pioneros, relectores.
No fuimos millonarios pero fuimos Beatles.
Hoy en Madrid, peinando poco y blanco pelo, me divierto en el Catch de Impro del Teatro Alfil, y con los Jamming en la TIS. En el ligero Catch, sin ninguna sugerencia mía, me presentan como un Beatle. Algo de eso hay.
En escala uno a un millón, lo que quieras; pero algo de eso hay.
Nos cruzamos con Marcelo por Perú, en uno de los festivales más profesionales de los que hemos participado, lo que es mucho decir. En Lima la Impro arrasa, y en la prehistoria de ese movimiento peruano, estuvo Sucesos como inspirador y detonante. Sentimos en nuestras espaldas la mirada de algunos chicos tanto -tanto- más jóvenes que nosotros; miraban a dos "de Sucesos".
Beatles, desafinados tal vez, escala al millón seguramente; pero Beatles de este oficio en Iberoamérica.
No está mal, estuvo hermoso. Fue fascinante y difícil.
Así fuimos.
Beatles.
Así terminamos.
En Buenos Aires, hoy premian a Lennon 1/1000000.
Mi reacción espontánea es de sincera alegría.
A ver si alguien, que esté de alguna manera más cerca, felicita a Osqui por mí.
Me encuentro con mi amiga Silvina Sodano, ex compañera de Sucesos Argentinos.
Sucesos Argentinos, compañía de teatro de impro que creamos entre algunos promediando los noventa, y que -síntesis mediante- tuvo una influencia tal en la historia de esta técnica en el idioma español, que aún se habla del grupo. Los años le sumaron a Sucesos un halo mítico bastante merecido.
Silvina me cuenta una novedad argentina: Osqui Guzmán -cofundador- acaba de ser nombrado por la Legislatura porteña, como Personalidad Destacada en la Cultura.
Me alegro a la distancia.
Con Osqui es con los pocos que hoy en día los kilómetros no mienten: estamos muy alejados.
La distancia de las divisiones políticas que no fácilmente elijo con mi país, la distancia de amistad que él elige conmigo.
De Mosquito Sancineto aprendí los primeros pasos en la Impro; con Osqui seguí aprendiendo al compartir escenario, con admiración, fraternidad y amistad. Ésta última no la he perdido de todo; pero un puente no se construye de un sólo lado.
Con Marcelo Savignone y Romina Coccio se completaba el cuarteto.
Marcelo Fazio de productor y el aguante de Carlos la Casa, Gonzalo Rodolico,Vanesa Poullón, Lucho Cohen. Con Gustavo Sosa coguiando un tiempo. Bernardo Sabbioni y Víctor Malagrino como mucho más que presentador y músicos. Tiempos con Acobino, Graciana, Poli, Marina, SIS, Karina K, Ana Carolina, el UruGallo Negro, hasta los PI en sus momentos... Edoardo, Ed. que luego se hizo pluma y dibuja, Horacio, que luego se hizo cielo y no está.
Muchos, pero cuatro.
Muchos, pero cuatro.
El cuarteto guiaba, Mal o bien guiaba. Eran tiempos en los que -valga la crudeza de la subjetiva honestidad- decir Impro en Buenos Aires, para el ambiente escénico suponía espectáculos trasnochados, varietés aficionadas, juegos de ingenio poco más que adolescentes, resabios de una promesa escénica devenida en un karaoke teatral...
Así salimos por Europa y luego, colectiva e individualmente, por Latinoamérica.
No fuimos los primeros en nuestro suelo, pero fuimos pioneros, relectores.
No fuimos millonarios pero fuimos Beatles.
Hoy en Madrid, peinando poco y blanco pelo, me divierto en el Catch de Impro del Teatro Alfil, y con los Jamming en la TIS. En el ligero Catch, sin ninguna sugerencia mía, me presentan como un Beatle. Algo de eso hay.
En escala uno a un millón, lo que quieras; pero algo de eso hay.
Nos cruzamos con Marcelo por Perú, en uno de los festivales más profesionales de los que hemos participado, lo que es mucho decir. En Lima la Impro arrasa, y en la prehistoria de ese movimiento peruano, estuvo Sucesos como inspirador y detonante. Sentimos en nuestras espaldas la mirada de algunos chicos tanto -tanto- más jóvenes que nosotros; miraban a dos "de Sucesos".
Beatles, desafinados tal vez, escala al millón seguramente; pero Beatles de este oficio en Iberoamérica.
No está mal, estuvo hermoso. Fue fascinante y difícil.
Así fuimos.
Beatles.
Así terminamos.
En Buenos Aires, hoy premian a Lennon 1/1000000.
Mi reacción espontánea es de sincera alegría.
A ver si alguien, que esté de alguna manera más cerca, felicita a Osqui por mí.
La foto tomada por Carlos Coccio, ya pertenece al libro de Gustavo Caletti: Impro Argentina
allí también se cuenta con más detalle estas historias...
allí también se cuenta con más detalle estas historias...
01 diciembre 2009
Apuntes de la historia de la impro argentina
De los últimos diez años, el único que viví en mi país natal, fue el '07.
Ignoro en qué mes me llamó Gustavo Caletti para un reportaje: "Estoy haciendo un libro de los 21 años de impro en Argentina".
Fui, entusiasmado y verborrágico. Supe de tantos otros que desfilaron por su grabador, su libreta y su cámara.
En septiembre del '09, también estaba en Buenos Aires cuando nos volvimos a ver.
Café Varela Varelita, esquina porteña si las hay.
Allí me confió la copia de uno de los últimos tratamientos del texto, y me ofreció -o pidió- que escribiera el prólogo. Nos despedimos afectuosamente, pedí otro café, y como quien abre un álbum de fotografías grupales, busqué las páginas en las que saliésemos a Sucesos Argentinos y a mí. De pronto, desde el papel, mi propio camino resonaba con voz de documental televisivo; me sentí espectador de una historia de la que, a la vez, era un poco protagonista.
El prólogo resultó honesto y técnico, un preludio que me honra y, supongo, legitima o consensua aún más la cuidada investigación que logró Gustavo.
Acabo de recibir un mail.
En unos días será la presentación oficial en Argentina. Intentaré ser parte del evento, al menos por videoconferencia desde España.
El correo adjunta el link a un blog que difundirá el libro. También adjunta la portada de "IMPRO ARGENTINA. Apuntes e historia de la improvisación teatral": ver esta imagen ha sido una sorpresa conmovedora.
Todo lo comparto aquí.
Buena suerte, y a correr la voz, colegas argentinos...
La portada:
En orden descendiente desde la derecha:
En rojo, Mosquito Sancineto, primer maestro de Impro, mío y de tantos.
Osqui Guzmán, de quien más aprendí de impro sobre el escenario, compañero cofundador de Sucesos Argentinos(*).
Yo empapelado.
Marcelo Savignone, talento, amigo, colega que aún me sorprende, otro Suceso.
Ricardo Bherns, en las antípodas de mis convicciones personales y profesionales, un histórico.
* Cuán fuerte habrá sido Sucesos Argentinos en la historia de la Impro argentina, que de los cuatro principales, tres ocupamos esta portada; si Romina no está, es por una cuestión de distancia y de que se ha entregado con menos intensidad a la docencia que los otros tres sucesos. Igualmente yo siento que si estamos ahi, es también por ella.
Ignoro en qué mes me llamó Gustavo Caletti para un reportaje: "Estoy haciendo un libro de los 21 años de impro en Argentina".
Fui, entusiasmado y verborrágico. Supe de tantos otros que desfilaron por su grabador, su libreta y su cámara.
En septiembre del '09, también estaba en Buenos Aires cuando nos volvimos a ver.
Café Varela Varelita, esquina porteña si las hay.
Allí me confió la copia de uno de los últimos tratamientos del texto, y me ofreció -o pidió- que escribiera el prólogo. Nos despedimos afectuosamente, pedí otro café, y como quien abre un álbum de fotografías grupales, busqué las páginas en las que saliésemos a Sucesos Argentinos y a mí. De pronto, desde el papel, mi propio camino resonaba con voz de documental televisivo; me sentí espectador de una historia de la que, a la vez, era un poco protagonista.
El prólogo resultó honesto y técnico, un preludio que me honra y, supongo, legitima o consensua aún más la cuidada investigación que logró Gustavo.
Acabo de recibir un mail.
En unos días será la presentación oficial en Argentina. Intentaré ser parte del evento, al menos por videoconferencia desde España.
El correo adjunta el link a un blog que difundirá el libro. También adjunta la portada de "IMPRO ARGENTINA. Apuntes e historia de la improvisación teatral": ver esta imagen ha sido una sorpresa conmovedora.
Todo lo comparto aquí.
Buena suerte, y a correr la voz, colegas argentinos...
el blog: http://impro-argentina.blogspot.com/
La portada:
En orden descendiente desde la derecha:
En rojo, Mosquito Sancineto, primer maestro de Impro, mío y de tantos.
Osqui Guzmán, de quien más aprendí de impro sobre el escenario, compañero cofundador de Sucesos Argentinos(*).
Yo empapelado.
Marcelo Savignone, talento, amigo, colega que aún me sorprende, otro Suceso.
Ricardo Bherns, en las antípodas de mis convicciones personales y profesionales, un histórico.
* Cuán fuerte habrá sido Sucesos Argentinos en la historia de la Impro argentina, que de los cuatro principales, tres ocupamos esta portada; si Romina no está, es por una cuestión de distancia y de que se ha entregado con menos intensidad a la docencia que los otros tres sucesos. Igualmente yo siento que si estamos ahi, es también por ella.
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