Mostrando entradas con la etiqueta la gata impro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la gata impro. Mostrar todas las entradas

05 abril 2010

Final de la final. Festival Iberoamericano de Bogotá.

No fue una final reñida, ni la localía se hizo ver en los votos.
Acción Impro fue contundente y regular. México, apareció en algunos destellos, en la calidad de sus actores; su tema con las finales parece ya una maldición.
El público, con la pasión intacta.
Se cierra el festival.
Se cerró.

En sólo dos partidos por equipos (excepto los finalistas), algún análisis.
Acción Impro fue justo campeón, noble anfitrión.
México, sea Complot escena u otro, es ya un clásico; como España (a quien se extrañó en escena de este festival).
Brasil, en Match, no impactó como en el campeonato pasado, pero provocó el Bogotazo en un partido para el infarto.
Chile Mamut se ganó el cariño del público nada menos que ante Brasil, campeón en curso, aunque en su segundo partido bajó los brazos demasiado pronto.
Se presuponía que La Gata sería finalista en casa, si no cumplió es -en parte- por altibajos, y por su conocida generosidad escénica. Nobles gatos.
Con Argentina fuimos de menos a más, quedamos últimos, enteros y dejando momentos escénicos en las memorias de los compañeros.
El arbitraje... una irregularidad anunciada, tanto en (dis)paridad de criterios de faltas, como en el rol de llevar el timming del espectáculo.
La producción de Zapata y Ana, para los adentros, se agradece, y tanto.

Pero por suerte hubo más que el Match.
Del catch no hablaré, pues no he visto ni un partido; el evento estaba un poco al margen del catch y en horarios en los que preferí ver otro tipo de teatro (no impro, por sobredosis).
En los "no deportivos", Acción, Brasil y México mostraron "lo distinto".

Mamut, la Gata e Improcrash, confirmaron tener su propio sello en esta técnica.
La convocatoria de público no decayó.
Nos vamos.
Ganó Colombia.
Nadie perdió.
Muy al contrario.
De eso se trata.
De nuevo, gracias.
Volvimos a darle acción a nuestra técnica, nos queda pendiente la reflexión.
Quizá este espacio haya sido un poco una invitación a hacernos ese espacio.
Tenemos tiempo, nos volveremos a ver.

06 mayo 2008

Jogando finales

Conocí en persona a los "Jogando no Quintal" en el Festival Iberoamericano de Bogotá, en marzo. Allí, llegaron con su espectáculo de clown e Impro, y jugaron en español al Match.
Alcanzaron la final del cuadrangular junto a Acción Impro, de Medellín.
Brasil vs. Colombia, definición inédita arbitrada por el polémico uruguayo Héctor Rafael Altamirano, y con el voto de más de setecientos aficionados en las gradas.

Por primera vez en la historia de festivales y festivaletes en este idioma, ganó un visitante.
Brasil campeón. Mejor dicho: "Jogando" campeón, pues lo cierto es que los torneos lo juegan compañías, no selecciones de los países. Quizá la única vez que se encontraron lo más parecido a seleccionados, fue en México '04; pero de eso hablaremos en otra entrada.

Semanas más tarde, en México, la final del FIIMEX enfrentó a dos visitantes; otra vez Altamirano arbitrando y otra vez jugando Colombia (La Gata, de Bogotá); ahora ante los Improvisa2 de Argentina. La Gata se llevó el trofeo.

Una década atrás, con Sucesos Argentinos, presenciamos en Francia cómo la Liga Italiana ganaba una final ante Canadá; en un Mundial en el que el anfitrión presentó dos selecciones... ¡y ninguna resultó finalista!.

Tal vez esto, que recién ahora sucede de este lado del Atlántico, sea una señal de un mayor conocimiento por parte del público, de los mecanismos del juego. Quizá sea así.
Pero no deben pasarse por alto determinados factores de los ejemplos precedentes:

-El público agradece y premia el enorme esfuerzo de quien juega en una lengua
distinta a la suya: Brasil en Colombia, Italia en Francia.

-En México, La Gata resultó un invitado de lujo; se notaba en escena tanto camino andado, tanto festival internacional jugado.



Vaya esta breve reflexión como saludo a los Gatos y a los Jogando, a quienes volveré a encontrar en unos días, cuando los visite en Sao Paulo para compartir trabajo y sonrisas.

* * * * *